jueves, 28 de marzo de 2013

CORAZONES.

Hablar de Jardiel Poncela , sin nombrar, sentir y acercarnos a su producción literaria es pecado. Queremos adentrarnos en una de sus obras, en lo que simboliza, en los temas tan actuales que trata y en miles de situaciones que nos pueden ser cercanas.

En 1936 se estrena una de sus obras más culminantes y geniales de toda su carrera  literaria;  Cuatro corazones con freno y marcha atrás o lo que es lo mismo Morirse es un error y ¿Por qué? Porque Jardiel Poncela en un principio catapultó esta obra con dicho título que más tarde , aproximadamente dos años después cambiaría.
Cuatro corazones con freno y marcha atrás  nos narra la historia de dos parejas y un cartero dispuestos a viver eternamente y repletos de juventud, lo que ha simple vista parece genuio,imposible ,espectacular a la par que esperanzador pronto desembocará en tristeza , muerte y dolor.
No queremos mostrar un simple resumen sino más bien hacer un reflexión sobre la obra , personajes y en todos  los espacios escénicos que aparecen a lo largo de la obra.

PERSONAJES.
 Dicha obra consta de 23personajes y aunque los protagonistas sean 5 el  espacio tiene que tener unas dimensiones adecuadas para todos estos personajes.
Los protagonistas son:
                                  Valentina.
                                  Hortensia.
                                  Doctor Bremón.
                                  Ricardo.
                                  Emiliano.
Estos cinco protagonistas podemos decir que están inspirados en las comedias del siglo de Oro español, formados por una pareja , el galán y su dama que pertenecen a una clase alta que se pueden permitirse el no trabajar y explotar su atractivo físico ellos son Ricardo y Valentina , en cambio la otra pareja formada por Bremón y Hortensía tienen mayor edad y por tanto mayor potencial cómico; ella dedicada en cuerpo y alma a escribir poesía absurda y nefasta., él un "científico loco" enamorado de su profesión, por último nuestro Emiliano de clase humilde  nos muestra  la figura del "gracioso", del criado, pero en esta obra Jardiel Poncela lo personaliza siendo un cartero.
Aunque aparentemente la figura del gracioso siempre tiene la función de hacer reir al público,está claro que Emiliano no lo es, debido a que a lo largo de la obra evoluciona, crece como personaje y no se estanca en el patrón de simplemente hacer reir puesto que se suma a los conflictos de los demás  personajes, es más acaba resultando ser mucho más sensato que todos los demás protagonistas.
En cuanto al resto de personajes secundarios, podemos decir que muestran el lado más racional de la obra, siendo no tan impulsvios y viscerales como nuestros protagonistas.


TRES ACTOS,TRES ESPACIOS ESCÉNICOS.
A pesar de que  la obra conste de 3 actos y respete la unidad de tiempo, cabe recalcar que cada acto refleja ya no sólo un espacio escénico cada cual más diferente al anterior sino una simbología que le acompaña.

-El primer acto se desarrolla en Madrid en 1860, Jardiel Poncela  a través de dicho acto quiere provocar momentos desconcertantes en el público a la vez que mantener en vilo nuestra atención por tantas salídas y entradas de todos los personajes.
-Por otro lado el segundo acto quizá hay que remarcarlo por el ritmo pausado a la par que original que se desarolla a lo largo del acto , puesto que los personajes cambian la casa elegante de Ricardo por una isla desierta (1920), ahí sucederán momentos extravagantes y llenos de humor.
-Sin embargo en el tercer acto nos encontramos de nuevo en Madrid por el año 1935, en casa de los hijos de Ricardo y Valentina, por tanto en este acto el autor quiere volver a crear en el espectador sensaciones inconexas llenas de situaciones ingeniosas, disparatadas y absurdas.
Podemos decir que a través de la obra , Poncela nos quiere dejar perplejos a la par que expectantes.

LENGUAJE.
Si bien esta obra en un principio no caló al público fue porqué los espectadores de la época estaban acostumbrados a chistes fáciles y previsibles, es bien sabido que Jardiel Poncela creó un lenguaje humorístico más allá de lo fácil basado en juegos de palabras ,repeticiones ,exageraciones ,metáforas y un sinfín de chistes fuera de lo común.

Como conclusión a esta magnífica comedia y obra de arte que nos cuenta un tema tratado desde la época de Grecia y Roma  que es el de la inmortalidad, que cinco personajes quieren ser y vivir eternamente en un mundo efímero debido a la muerte.
Es un tema que alguna vez nos hemos cuestionado y soñado ,¿Si yo viviera eternamente haria tanto, aprendería tanto,conocería a diferentes personas, culturas y países, pero aunque creamos que no, nos pasaría igual que ha estos pobres personajes, veríamos como personas queridas abandonan este mundo, como la vida nos parecería una completa rutina, sin alegrias, sorpresas, y lo peor de todo sería vivir muriendo sin ningun motivo por el que reir, amar o llorar.
Así pues como gran conclusión , moraleja de la obra, de su esencia y sustancia es el no querer la juventud y la vida eterna porque no viviríamos, solo andaríamos por este mundo sin ninguna misión , sin ninguna pasión, asi pues sabiendo que la vida al igual que la juventud no es eterna solo puedo decir , que arriesgar luchar,soñar, llorar, disfrutar ,sentir pero sobretodo VIVIR, porque ya que todo lo bueno se acaba, nos queda disfrutar con humildad porque así la vida será realmente maravillosa.
Jardiel Poncela no deja indiferente a nadie. Así que , hagamos como él , reir , reir y reir













sábado, 23 de marzo de 2013

SI QUERÉIS LOS MAYORES ELOGIOS , MORÍOS.

No podemos hablar del teatro del absurdo español sin nombrar, renombrar y alabar la labor de Enrique Jardiel Poncela, autor adelantado a su tiempo, a sus obras y a su vida.


Jardiel Poncela nació en Madrid en 1901, proveniente de una familia de clase media,  pronto se despertaría su vocación literaria y su arte para escribir .
Poco a poco frecuentó las redacciones de los periódicos en los que publicaría sus primeros trabajos,tambíén estudió Filosofía, que más tarde acabaría abandonando.
Si en un principio se dedicó a publicar cuentos policíacos en los diaros , no tardaría en reorientar su carrera literaria hacia lo humorístico, lo mordaz y lo irónico que tanto amaba.
Más tarde trabajaría para dos revistas de la época "Buen Humor" y "Gutiérrez" donde coincidiría con Miguel Mihura entre otros.

Poncela empezó a consolidar su carrera al 1927 con obras como" Cuatro corazones con freno y marcha atrás", "Eloísa está debajo de un almendro" "Un marido de ida y vuelta" y otras cuarenta y ocho obras que quedan para la posteridad, en todas hay que destacar la novedad de los temas , la peculiaridad de los diálogos y un sinfín de situaciones en todas sus obras.

A pesar del éxito que tienen sus obras , Jardiel no tuvo el reconocimiento que él esperaba ya que algunas obras fueron abucheadas por el público y los críticos, aunque él siempre creó y buscó una originalidad , no arriesgó tanto como habría deseado y  si hubiera creado un  teatro no tan comercial, hoy posiblemente sería uno de los máximos representantes del teatro del absurdo.
En 1930 Poncela tuvo su momento de mayor reconocimiento ya que fue contratado en Holliwood como guionista de películas en lengua española , oportunidad que aprovechó para realizar la primera película en verso de la historia del cine.
Dichas experiencias en el mundo del cine influyeron notablemente en su teatro creando una escena ágil y vivaz.
Finalmente sus últimos años no fueron precisamente positivos,quedó marcado por los vaivenes emocionales que sufrió puesto que nunca encontró el amor ideal que tanto anheló.Pese a todo esto tuvo varios idilios pasajeros y dos hijas reconocidas Evangelina que creció y vivió con él y Mari luz.
Jardiel sufrió no sólo por la falta de amor  sino porqué siempre se sintió un autor imcomprendido al que se le unió un problema grave de salud, que acabó con él en 1952.

Destacar que Jardiel Poncela SIEMPRE quiso crear en sus obras una visión imaginativa de la vida con un sentido de incoherencia todo unido a la risa, él queria mostrar lo extraordinario,lo imposible del mundo , de la vida y lo que el ser humano nunca podría alcanzar. Él lo intento y lo cumplió nos enseñó que se puede reir hasta de lo más inusual y excepcional . GRACIAS MAESTRO.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Comienza la búsqueda...


...Un poco de historia
Las raíces del teatro del absurdo pueden encontrarse en las obras de "moralidad alegórica" de la Edad Media y en los autos sacramentales (dramas religiosos) de la España barroca, en la literatura del "no-sentido" de autores como Lewis Carroll, en las obras de ensueño de Strindberg y las novelas de James Joycey y Franz Kafka, en la patafísica de Alfred Jarry; y en las farsas fráticas de Georges Feydeau; obras que influyeron en algunos directores pertenecientes a las corrientes del dadaísmo y surrealismo de los años 1920 y 1930. Una de las fuentes teóricas más potentes del teatro del absurdo fue “El teatro y su doble” (Antonin Artaud).
El teatro del absurdo comprende un conjunto de obras escritas sobretodo durante el siglo XX en la época de los ´40, ´50 y ´60 por ciertos dramaturgos europeos y estadounidenses. Se caracteriza por argumentos o tramas que parecen carecer de significado o continuidad,diálogos repetitivos y falta de secuencia dramática que a menudo crean una atmósfera onítrica. El teatro del absurdo tiene fuertes rasgos existencialistas y cuestiona la sociedad y al hombre, debajo del humos y de la incoherencia hay un fuerte mensaje filosófico o moral.El dramaturgo del absurdo viene a ser un investigador para el cual el orden, la libertad, la justicia, la "psicología" y el lenguaje no son más que una serie de sucesivas aproximaciones a una realidad ambigua y decepcionante. El dramaturgo del absurdo desmantelará el viejo universo cartesiano y su manifestación escénica.

Uno de los máximos representantes del Teatro del absurdo es S.Beckett,Aunque más bien a Beckett se le relaciona con el Teatro del Absurdo donde la tragedia y la comedia chocan en una ilustración triste de la condición humana y la absurdidad de la existencia. También hay que destacar a Alfred Jarry, Eugène Ionesco, Harold Pinter, y por supuesto, en nuestro país, a Miguel Mihura o Fernando Arrabal.

Eugène Ionesco

Samuel Beckett
Miguel Mihura